Título: El Duelo
Año: 1971
Director: Steven Spielberg
Guionista: Richard Matheson
Cast (parcial):
Dennis Weaver como David Mann
De
que va: Un hombre, David Mann, se dirige a una cita de negocios. Su
trayecto parecía ser como cualquiera de sus anteriores viajes
relacionados con el trabajo, monótono, pero esto cambia cuando alcanza a
un viejo camión al cual rebasa, esto al chofer de dicho camión parece
no gustar y pronto iniciará una pesadilla para Mann al verse acosado por
un loco al volante que desea verlo muerto.
Uno al ver esta peli se la pasa preguntándose qué rayos tiene el conductor del camión en la cabeza, todo esto sucedió por haber sido rebasado? Nunca se dan explicaciones, ni se ve claramente al conductor, estos dos hechos hacen que la angustia se eleve y uno se rebane los sesos en la escena de la cafetería… ¡cualquiera de los parroquianos ahí reunidos puede ser el psicópata al volante!
Algo que llama la atención es lo que podemos conocer de Mann gracias a una llamada a su esposa, al parecer un conocido de ambos en una fiesta se propaso con ella, en sus palabras “casi me viola en frente de todos” que responde Mann? “No exageres!”, supongo la gran mayoría de los hombres en ese momento en la fiesta hubiesen mandado a volar el que dirán y hubieran puesto en su lugar al manos de pulpo, pero de acuerdo a la llamada Mann permitió el acoso a su esposa e incluso hasta ese momento no había pedido explicación alguna al tipo, algo que molesta a ella (y con razón), en otras palabras al amigo Mann no le gustan las confrontaciones, curioso que sin imaginárselo se vería involucrado en una de las más grandes en su vida.
También hay que felicitar a quienes deciden los planos a filmar, pues cuando el camión persigue y golpea al carro de Mann es de tal forma que aun por lo “limitado” del escenario consigue captar la atención total de uno. Especialmente cuando el ataque va aumentando poco a poco hasta alcanzar su máximo nivel en los últimos 30 minutos, la imagen del velocímetro aumentando, la camisa empapada de sudor cada vez más, la confusión, golpes al carro, la música elegida para esos momentos y malditos PIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII
Y el actor, Dennis, hace un gran trabajo en las expresiones en su rostro y sus pequeños monólogos mentales, será solo un tipo sentado tras un volante pero solo un buen actor no lo hace ver eso como algo negativo.
Este fue el segundo trabajo importante a cargo de Spilberg, sin duda su talento unido con el del recién fallecido Matheson nos han regalado una muy buena cinta, que aunque usted no lo crea la historia original se publicó en la revista Playboy.







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